Empecé a entrenar a los 14 años.No por amor a mi cuerpo.
FrancescaSoy Francesca Botticini. Empecé a entrenar porque no soportaba verme al espejo ni sentirme como me sentía por dentro. El ejercicio fue, primero, una forma de escapar.
Después se volvió disciplina. En pandemia entrenaba todos los días, siempre a la misma hora, sola en mi casa, con mancuernas de dos kilos y videos de YouTube. Me volví fuerte. Muy fuerte. Pero también rígida, exigente y desconectada de mis propias señales.
Confundí entrenar con castigarme, y cuidarme con controlarme. Llegué a un punto en el que mi cuerpo habló y yo no estaba escuchando: dejé de menstruar durante un año entero. Había normalizado el cansancio, la obsesión y la desconexión.
El cuerpo femenino no se exige. Se escucha.
Hoy entreno desde la libertad. Y todo lo que vas a encontrar acá nace de ese proceso: de lo que me ayudó, de lo que me dolió y de lo que hoy elijo cuidar. No quiero que pases por lo mismo para llegar a sentirte fuerte y en paz con tu cuerpo. Por eso estoy acá.